Al parecer hay una deuda buena y una deuda mala dependiendo de quien se endeuda

La Libertad Avanza votó en contra del Presupuesto 2027 de Misiones con el argumento de que la deuda es un impuesto que pagarán los hijos. Pero en el proyecto de presupuesto nacional que Javier Milei envió al Congreso autoriza endeudamiento por el 160% de todo el gasto nacional. Mientras que la provincia pide prestado el 7% de su presupuesto y solo para obras.
viernes 02 de octubre de 2026 | 7:38hs.

La vara con que La Libertad Avanza mide la deuda cambia de tamaño según quién firme el pagaré. Cuando el préstamo lo pide el gobierno misionero, es una hipoteca sobre el futuro de los niños. Cuando lo pide la Casa Rosada, pasa a ser gestión financiera.

El jueves, durante la sesión en la que la Cámara de Representantes aprobó el Presupuesto 2027 por 34 votos contra 6, el diputado provincial y presidente de LLA en Misiones, Adrián Núñez, fundamentó el rechazo de su bloque con una frase de manual libertario. "La deuda no es otra cosa que impuestos futuros. No podemos vivir cómodos en el presente hipotecando el futuro de nuestros hijos", dijo.

Núñez cuestionó la autorización de créditos por $387.000 millones, la posibilidad de comprometer la coparticipación como garantía y un equilibrio que, según su lectura, es apenas contable. También objetó la delegación de facultades al Ejecutivo y sintetizó su desconfianza en otra frase, "lo que se vota no es lo que se gasta".

Son críticas legítimas. El problema aparece cuando se aplican al presupuesto de su propio jefe político, el presidente Javier Milei.

El presupuesto misionero prevé erogaciones por $5.534.162 millones. Los $387.000 millones de crédito equivalen al 7% de ese total. El texto aprobado establece además que el financiamiento irá exclusivamente a obras de infraestructura, con prohibición expresa de usarlo para gastos corrientes. Cada nuevo préstamo necesitará autorización legislativa y una comisión especial seguirá desembolsos y obras.

El proyecto de Presupuesto Nacional 2027 fija un gasto total de $202,1 billones. Su artículo 4 prevé endeudamiento público por $324,05 billones, una cifra que supera en un 60% todo lo que la Nación gastará en el año.

¿A dónde va esa plata? $306,9 billones se destinan a pagar deuda vieja y $18,66 billones a inversión financiera. La obra pública, que puede mejorar la vida de la ciudadanía, no figura entre los destinos. El gasto de capital de todo el presupuesto nacional suma $3,77 billones, el 1,86% del total.

Mientras tanto, los intereses de la deuda se quedan con $18,6 billones, el 9,2% del gasto. Esa cifra es dos veces y media el presupuesto de todas las universidades nacionales y casi cinco veces lo que el Estado nacional invertirá en capital.

Con la fórmula de Núñez, cada peso de esos $324 billones que destina a deuda la Nación es un impuesto que alguien pagará más adelante. Aunque la mayor parte sirva para renovar vencimientos, la regla libertaria tampoco reconoce matices para la deuda que se patea hacia adelante.

Garantías, jurisdicciones y cheques en blanco

Núñez se alarmó porque la provincia puede ofrecer la coparticipación como garantía. El artículo 42 del proyecto nacional autoriza a colocar hasta el 18% de los títulos en moneda y bajo jurisdicción extranjera, con prórroga a tribunales foráneos o arbitrales.

El legislador libertario reclamó control sobre la ejecución. En el proyecto de Milei, el Ministerio de Economía puede modificar las condiciones de la deuda sin volver al Congreso, siempre que respete el monto total, y solo debe informarlo cada tres meses. Los montos de las operaciones de largo plazo tampoco están en el articulado y se remiten a planillas anexas.

La lista sigue. Letras del Tesoro por hasta $72 billones en circulación (Art. 43); otros $15 billones en deuda emitida a fin de año que vence en 2028 (Art. 44); adelantos de corto plazo para la Tesorería y para ANSES por $9,8 billones (Art. 45). También fija hasta USD 1.030 millones para pagar laudos arbitrales (Art. 49); uso de $2,5 billones del Fondo Unificado de Cuentas del Gobierno sin obligación de reintegro (Art. 55); pago con bonos de las deudas exigibles con proveedores y acreedores (Art. 56).

En Misiones, LLA pidió que el Ejecutivo rinda cuentas por cada préstamo. Si en el Congreso Diego Hartfield y Maura Gruber, los dos representantes misioneros de La Libertad Avanza piden lo mismo, sus legisladores tendrán bastante trabajo.

Núñez sostuvo que el presupuesto provincial es "desequilibrado porque gasta más de lo que tiene". El nacional exhibe un superávit financiero de $246.741 millones para la Administración Nacional. Equivale al 0,12% del gasto, y para sostenerlo hacen falta $324 billones de financiamiento, de deuda.

El que se metió en este debate en el recinto legislativo de Misiones fue el diputado del Partido Agrario y Social Héctor "Cacho" Bárbaro, quien recordó que los mayores endeudamientos de las últimas décadas ocurrieron durante las gestiones de Mauricio Macri y de Javier Milei. Los números del proyecto nacional para los gastos del 2027 le dan la razón.

La deuda puede discutirse en serio, con cifras, destinos y controles. Lo que resulta difícil de sostener es la "denuncia" de doble contabilidad, en la que el préstamo misionero para obras compromete a las próximas generaciones pero la refinanciación de Milei sigue siendo un dato técnico. Para los libertarios misioneros, al parecer, la hipoteca es buena o mala dependiendo del color político de quien la firma. 

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